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  • Innovación
  • 1 de marzo 2021

Zippedi: Nos miraban como locos por querer hacer un robot con inteligencia artificial en Chile

El robot desarrollado por la empresa permite llevar un registro preciso y actualizado de todos los productos existentes dentro de un supermercado.

Cristian Agurto

Cada noche, un autómata de 1,70 metros de estatura recorre los pasillos de un supermercado. Su misión es fotografiar todas las góndolas del local, labor que le toma 4 horas aproximadamente. Terminada su tarea vuelve a su garaje, se ancla a su estación de carga y se apaga hasta la noche siguiente.

Se trata de Zippedi, un robot supervisor equipado con inteligencia artificial, sensores y cámaras de alta definición. Su trabajo permite mantener un registro diario del stock de productos dentro de una tienda para agilizar el trabajo de los reponedores y eliminar los problemas con los clientes que surgen a raíz de los errores en los precios.

Fue desarrollado en 2017 por un amplio equipo de ingenieros, académicos y estudiantes de la Universidad Católica. “Buscábamos la forma de digitalizar las tiendas de retail”, dice desde Estados Unidos, el ingeniero industrial y cofundador de Zippedi, Ariel Schilkrut a Las3Claves.

Actualmente cuentan con casi 100 robots presentes en supermercados y tiendas de Colombia, Estados Unidos y Chile. En este último tienen alianzas con las principales cadenas de supermercados.

El robot y su labor

Zippedi está equipado con ruedas para trasladarse dentro del supermercado, cámaras de alta definición y sensores de profundidad con los que puede esquivar obstáculos. Esto le brinda la capacidad de navegar con o sin personas dentro del local, algo importante si se considera que pesa 80 kilos. “Afortunadamente, no hemos tenido accidentes”, cuenta Schilkrut.

Su labor es capturar imágenes de las góndolas para digitalizar los registros de los productos presentes dentro del local. Llevar a cabo este proceso cada noche permite mantener actualizada la información del stock.

“Nuestra metodología tiene como base a este robot autónomo que saca imágenes de las góndolas. Esas imágenes las convertimos en datos y con eso podemos saber qué productos hay, en qué posición, cuánto espacio ocupan y si tienen el precio correcto”.

“La inteligencia artificial es clave para la navegación, el robot entra a la tienda, la recorre y en menos de cinco horas la reconoce y crea su mapa. Pero lo más importante es la inteligencia aplicada para interpretar las imágenes, porque sacar una foto no sirve de nada, la gracia es el dato detrás de la imagen”, explica Schilkrut.

El esfuerzo físico que el robot hace cada noche está complementado con el trabajo de otras herramientas digitales. La primera y más importante, un algoritmo capaz de procesar más de 30 mil millones de imágenes en la nube. La segunda, un chatbot llamado Bruno que interactúa con los trabajadores y proveedores a través de sus smartphones, indicándoles qué medidas tomar a partir de las falencias identificadas.

Esto les permite corregir típicos problemas del retail como errores en los precios y quiebres en el stock. “Los precios incorrectos disminuyeron de un 5% a 0% y hemos mejorado entre un 5% a 10% la disponibilidad de productos. Eso se traduce en un aumento de ventas de entre 2% y 5%”, detalla Schilkrut.

Origen

La idea de digitalizar los registros comenzó en 2013, cuando los fundadores buscaron implementar una solución similar, pero utilizando cámaras fijas dentro de las tiendas. “Empresas como The Home Depot y Coca Cola nos dijeron que para poder hacerlo era necesario poner 1000 cámaras por local”, explica.

“Por eso nos recomendaron poner las cámaras en un aparato que recorra la tienda. Era algo interesante pero no teníamos idea de robots así que lo dejamos de lado. Tiempo después hablé con Álvaro Soto, director del Laboratorio de Inteligencia Artificial de la UC y también miembro fundador de Zippedi, me dijo que la solución sí era un robot”, complementa Schilkrut.

El proceso de desarrollo duró varios meses, pero lo abandonaron porque no estaban convencidos con los resultados. Años más tarde la cadena de supermercados Jumbo escuchó sobre la idea en una reunión y mostró interés. En 2017 Álvaro Soto presentó un prototipo que había diseñado tiempo atrás y los convenció. Semanas más tarde levantaron la empresa con esa cadena como primer cliente.

Robótica en el trabajo

La inclusión de la robótica puede hacer sentir amenazados a los trabajadores ante la idea de que las máquinas podrían reemplazarlos. Un sentimiento legítimo si se considera que el proceso de automatización podría desplazar 85 millones de empleos en grandes y medianas empresas en todo el mundo para 2025, según estimaciones del Foro Económico Mundial.

“En la revolución industrial la gente también se asustó pensando que los iban a reemplazar. El robot hace el diagnóstico y comunica cuales son los errores, pero la labor de corregir esos errores sigue quedando en manos de los humanos”.

“Además, esto crea otras necesidades de trabajo. En uno de los casos de acá en Estados Unidos, la información que levantamos obligó a contratar 3 personas más cada noche para cumplir con las tareas que el robot decía que tenían que hacer”, finaliza Schilkrut.

La3Claves de la innovación en robótica

  1. Entender que existe un problema que se puede solucionar generando valor.

  2. Armar un equipo de nivel en términos de desarrollo de inteligencia artificial capaz de competir mano a mano con cualquiera de las otras soluciones que existen afuera. Cuando partimos nos miraban como locos por querer hacer un robot de inteligencia artificial en Chile.

  3. Atreverse y pasión por hacer las cosas.